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lunes, 5 de marzo de 2012

Casi, casi, Romeo y Julieta.


Ya puse el adelanto de esta historia y aquí dejo el primer capítulo. Espero que os guste :) 
         
Rubio. Ojos castaños. Sonrisa enigmática. Paul Stavonna era el típico guaperas de la clase que tenia a todas las chicas detrás de él.
Para las chicas que le rodeaban, su único defecto era el llevar camisa. A muchas les encantaría descubrir lo que se escondía detrás de esa prenda.
A Paul le encantaba esa atención que le prestaban. ¿A que chico de dieciséis años no le gustaría?
Se sentía importante. Con poder. Estaba seguro de que podría conseguir a cualquier chica. Y también estaba seguro de que en su vida rompería más de un corazón. Pero no le importaba lo más mínimo.
Aunque había una cosa de la que estaba totalmente convencido: el nunca se enamoraría.
Nunca se había enamorado ni pensaba hacerlo. Estaba convencido de que el amor solo le traería problemas, al igual que a esas chicas que harían cualquier cosa por salir con el. Vender su alma de aquella manera ¿no era un problema?

Era el primer día de clase después de las vacaciones de verano. Paul estaba emocionado. Por fin empezaba el bachillerato. Pero también estaba asustado.
Su primo mayor le había dicho que era mucho más difícil que la ESO. Pero claro, un chico como él nunca mostraría sus verdaderos sentimientos. Y menos el miedo.
Aunque no hicieron mucha cosa. En el primer día de clase después de las vacaciones de verano, siempre se hace lo mismo: los profesores se presentan, se comenta lo más importante que sucederá en el curso que queda por delante y bla, bla, bla.
Lo único diferente fue la presencia de un alma nueva. Es decir, un alumno nuevo en la clase.
Era una chica. De pelo largo, liso y rubio. Sus ojos eran tan azules como el mismo mar. Imponentes. Y sus labios ligeramente pintados parecían golosinas.
Alta y de cuerpo esbelto, hacia suspirar a los chicos i daba envidia a las chicas.
Desde que la vio entrar en la clase, Paul no podía apartar su mirada de ella. Era realmente preciosa. Nada que ver con las otras chicas que, si se quitaban los quilos y quilos de maquillaje que llevaban encima, se parecían a la hermana fea de Shrek.
Tenia que conocerla. Hablar con ella. Estaría bien tenerla en su lista de conquistas.
De pronto la nueva se levanto para tirar un papel a la basura y Paul no pudo evitar mirarla.
         -Tiene un culo precioso ¿eh?- le susurró alguien a Paul.
Era Mark, su compañero de pupitre y su mejor amigo.
         -Sí, está bien-contestó Paul. Aunque en realidad ni se lo había mirado. Y se extrañó al pensarlo.
         -¿Crees que será una de tus próximas conquistas?- le preguntó su amigo.
         -No lo creo Mark…
         -Riiiiiiiiiiiiiiing- el timbre sonó.
         -…Lo sé- finalizó Paul.
Los dos amigos recogieron sus cosas y salieron del aula. Era el primer día y solo tenían dos horas de clase así que ya podían irse a casa. Pero Paul tenía que hacer algo más importante.
Le dijo a Mark que se adelantara y le quiñó un ojo. El chico pareció entender y se marchó.
Entonces Paul echó una ojeada al interior del aula. Aún estaba allí. Recogiendo sus cosas. “Ahora es el momento” pensó Paul y entró en el aula.
         -Hola-dijo.
La chica pareció asustarse por el inesperado saludo.
         -Humm… hola-respondió tímidamente.
Pero de repente Paul se puso muy nervioso. ¿Qué le pasaba? ¿Qué era ese hormigueo en el estomago? ¿Y por qué se le aceleraba el corazón? Nunca se había sentido así hablando con una chica. No era él el que se ponía nervioso. Eran ellas. ¿Por qué se ponía nervioso? No podía hablar.
         -¿Te…te has dejado algo?- le preguntó la chica.
         -S…sí-le respondió Paul que notó como se le encendían las mejillas.
         -¿Y no vas…a cogerlo?
         -Bueno…en realidad yo…- a Paul, por primera vez en su vida se le atragantaban las palabras delante de una chica- yo venía a verte a ti. 

Y aquí el fin, del capítulo. Quiero dejar mi correo (imaginacionST@hotmail.com) por si queréis mandarme, yo que se, cartas de fans o cosas así (lo se, me lo tengo muy creído). No se cuando pondré el siguiente capítulo de esta historia porque voy a dedicarme más a La Princesa Espectral. Pero lo pondré...

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