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viernes, 25 de noviembre de 2011

La Princesa Espectral cap.6

Bueno, aquí está. El capítulo 6 de La Princesa Espectral. Lo se, he tardado mucho en colgarlo para lo corto que es. Pero tengo una excusa que explicaré al final. Ahora, a leer el capitulo. Se lo dedico a mis dos profesores que hoy es su santo.

Al abrir los ojos, pensé: "Sí. Definitivamente, he muerto". 
Todo a mi alrededor era de color blanco. No se veía nada más. Una puerta. Una ventana. Alguien. Nada. Delante, atrás, a la derecha e izquierda, todo era blanco.
Decidí levantarme del suelo y caminar. Aunque no sabia si caminaba hacia dónde caminar. Podría estar andando en círculos y ni enterarme.
Estuve un buen rato caminando. Pensaba en el colegio, en que no había terminado los deberes, en si el profe de naturales ya había corregido los exámenes…en resumen: pensaba en cosas en las que, alguien normal, no pensaría si estuviera en mi situación. Pero, a estas alturas, ya os habréis dado cuenta, de que yo no soy "alguien normal".
Seguía pensando en cosas sin sentido cuando, a unos treinta metros vi una silueta. Parecía un hombre. 
Corrí hacia él sin pararme a pensar si era amigo o enemigo.
A medida que me fui acercando, pude observar que se trataba de un  señor mayor, con una larga barba blanca y vestido con una túnica blanca. 
-Hola-dijo cuando me paré delante de él-¿como estás?
-Confusa.¿Quien es usted?
-Me llamo Corbus. 
-¿He muerto, Corbus?
-¡Pues claro que no! Solo te has tele transportado, Violet.
-¿Tele transportado? espera…¿como me has llamado?
-Violet. Ese es tu nombre.
-No. Yo me llamo Lisa.
-¿Estas segura?
Corbus hizo unos movimientos con las manos y, delante de mi, apareció un espejo. Me acerque a él despacio. Pero, en lugar de lo que cabria esperar al mirarse en un espejo, lo que vi, no fue mi propio reflejo. 
Mi pelo liso suelto, se había convertido en dos trenzas que me colgaban encima de los hombros. Mi camisa a cuadros y mis pantalones de color beis, se habían convertido en un mono vaquero con un jersey rojo debajo. Mis gafas, había desaparecido. Y mi ojos, habían pasado de ser marrones a ser azules. Au que el mayor cambio fue, que ya no era de carne y hueso. Todo mi cuerpo, todo, parecía estar dibujado en un papel. Como un dibujo animado.
Ese no era mi reflejo. Pero sabia a quien pertenecía. 
-Soy…soy Violet. 
-Sí. La coprotagonista de Monster Necklace, por lo que tengo entendido.
-Pero ¿como?…
-Ven. Pasemos dentro y te lo explicaré todo.
Corbus volvió a mover las manos y, por arte de magia, apareció una puerta que este abrió. Con un gesto, me indico que pasara.
Al otro lado de la puerta, había un pasillo larguísimo. A la izquierda, había una pared, llena de retratos y fotografías de gente que no había visto en la vida. A la derecha, casi no había pared. Solo unas columnas que, entre ellas, dejaban ver un espectacular cielo azul. Si se sacaba un poco la cabeza, se podía comprobar que ese castillo (o lo que fuera) estaba flotando en el aire, ya que, debajo de él, se podían ver los espectaculares rascacielos, de la que yo suponía, era la ciudad donde transcurría mi amada serie, Monster Necklace.
-Espectacular ¿verdad?
-Sí. ¿Donde estamos?
-Este es el castillo del Rey y la Reina Espectral. Bueno, mi castillo y el de mi mujer.
-¿Tu eres el Rey Espectral?
-Sí. Pero supongo que no tienes ni idea de que es el "Rey Espectral".
-No. La verdad es que no lo había oído nunca. En Monster Necklace no sales.
-Eso es porque ellos no saben que existo.
-¿Quienes?
-Los Cazadores de sombras. Y sabes quienes son ¿no?
-Pues claro que si. Yo lo se TODO de Monster Necklace.
-Pues si lo sabes todo no me será muy difícil explicarte por qué Charlie y tu soy los únicos que pueden salvar este y los demás universos de las garras de Stromboli.

MI EXCUSA: aparte de escribir esta historia para el blog, estoy haciendo otra versión de La Princesa Espectral, para presentarla al concurso de la editorial Everest. Y sólo tengo hasta el 30 de diciembre para escribir más de 200 paginas. Y solo llevo 11. Así que no me culpéis si tardo mucho en subir el cap.7 :)

domingo, 13 de noviembre de 2011

La Princesa Espectral cap.5

¿He dicho alguna vez que odio los exámenes? No, ¿verdad? Pues lo digo ahora. Me ocupan muchísimo tiempo. Tiempo que podría utilizar para escribir en el libro. Bueno, da igual. Aquí esta la quinta parte de La Princesa Espectral. Que lo disfrutéis :) Por cierto, se lo dedico a mis papis.

Al llegar a mi casa sobre las tres y media de la tarde, todo era normal. De echo, demasiado normal. No se oía ni una mosca. Era extraño que mi hermano, Marc, no estuviera viendo la televisión. Ni tampoco se oía a mi padre roncar desde su habitación.
Dejé la mochila sobre el sofá y me fui a la cocina. Lo primero que vi fue que la mesa estaba puesta pero solo para una persona. En un plato había un filete con patatas bastante apetitoso. "Supongo que es para mi" pensé. Después me fijé en que al lado del plato había un trozo de papel escrito.
Hemos ido a comprar con tu hermano. La comida está servida. 
Llegaremos un poco tarde porque seguro que tu hermano querrá
montar en el tiovivo un par de veces. Y ademas yo quiero ir 
a visitar a la abuela y tu padre también.
Te quiere, Mamá.
Típico de mis padres. Ellos se van de fiesta con mi hermano y yo me quedo sola en casa. Sola, con la tele solo para mi, con una nevera llena a mi disposición, si nadie (Marc) que me cambie de canal porque quiere ver "Bob Esponja"… ahora que lo pienso no esta tan mal quedarse sola. Pero que nada mal. 
Después de haberme comido el filete (estaba de rechupete) me dispuse a ver Monster Necklace. Solo faltaban unos minutos para que empezara. El tiempo justo para prepararme un bol entero de palomitas. Hecho esto me senté en el sofá y me preparé para disfrutar de mi serie favorita."Cinco…" me dije a mi misma "…cuatro…tres…dos…"
-Y ahora…-empezó a hablar la voz que presenta las series en Disney Channel-…Art Atack.
Mi mente no reaccionó y por lo tanto, mi cuerpo tampoco. No pude evitar que se me cayera el bol de palomitas al suelo. Sentía como si me hubiesen apuñalado justo en el centro de mi, ahora roto, corazón.
-¿Uno?- dije antes de romper a llorar.
No me lo podía creer. Primero, Ezequiel desaparece en ese callejón y después desaparece Monster Necklace. ¿Que estaba pasando?¿Es que el mundo se había vuelto aun más loco? 
Apagué el televisor y me fui a mi habitación sin pensar en la bronca que me iba a echar mi madre cuando viera todas esas palomitas tiradas por el suelo. En ese momento no pensaba en nada. Me había convertido en una especie de zombie. Ni siquiera podía andar. Me iba arrastrando como si estuviera a punto de desmayarme. De echo lo estaba. Pero estaba intentando encontrar fuerzas para hacerlo sobre mi cama. Pero fue imposible. Justo antes de abrir la puerta de mi habitación me desplomé en el suelo. No tenia fuerzas ni ánimos para levantarme. Y todo se quedó oscuro.
Mientras estaba en ese trance, soñé que Charlie (el protagonista de Monster Necklace) estaba luchando contra Stromboli (el malo maloso de la serie), que tenia agarrada a Violet (la coprotagonista y mejor amiga de Charlie) del cuello y la apuntaba con su varita mágica.
-Corpus Translatum- dijo Stromboli.
Y Violet desapareció. Charlie cayó rendido al suelo y empezó a llorar. Después todo se fundió en una luz blanca que me envolvía. Era cálida y maternal. Me acariciaba y me decía "Lisa, vuelve conmigo" con una voz muy parecida a la de mi madre. Era muy parecida a la de mi madre porque era mi madre quien lo decía.
Al despertar, lo primero que vi, fue a mi madre llorando y sujetándome la cabeza.
-¡Sergio!¡Ven se ha despertado!-gritó mi madre (Sergio es mi padre)- Tranquila mi amor, te pondrás bien.
Esperaba que así fuera, porque en ese momento, me sentía como si hubiera estando dando vueltas sobre mi misma. Lo veía todo borroso, aunque pude distinguir a mi padre subiendo a toda prisa las escaleras.
-¿Que te ha pasado, cielo?-dijo mi madre entregándome un vaso de agua, mientras mi padre me ayudaba a levantarme.
-Pues que…después de comer me fui a mirar Monster Necklace y…y…-rompí a llorar solo con pensar lo que estaba a punto de decir y ya no fui capaz de articular las palabras.
Aunque mi padre pareció comprenderlo porque soltó un "Oh". Mi madre me abrazó y dijo:
-Lo siento mucho, Lisa. Se que era tu serie favorita. Pero no hay porque llorar por eso. Es una tontería.
Mi padre se dio un manotazo en la cara como diciendo: "la que ha liado…". Y tenia razón.
-¡¿Un tontería?!-grité mientras apartaba a mi madre de mi-¡Monster Necklace no es ninguna tontería, mama!¡¿Como has podido decir algo así?!
Dicho esto, me encerré en mi habitación. Me tiré encima de la cama y empecé a llorar de nuevo. Mi madre no me entendía. Ni tampoco quería hacerlo. Aunque, la verdad era que, en parte, tenia razón. Era una ridiculez llorar por una simple serie de televisión. Pero esa simple serie, era lo único por lo que seguía viviendo. Era lo único que de verdad me hacia feliz. No sabia porque. Pero así era. Mi felicidad, mi vida, mi alma, mi corazón… todo mi ser, dependía de esa serie. Cosa que a todo el mundo le parecía una ridiculez. De echo, a veces, hasta a mi me lo parecía. 
En ese mismo momento, tumbada en la cama, llorando desconsoladamente, me parecía ridículo. Pero no podía parar de llorar. Me habían roto el corazón. Y nada puede curar un corazón roto, salvo llorar y llorar. 
Pero entonces me asusté. Me asusté de verdad. El aire no me llegaba a los pulmones. No sentía los latidos de mi corazón. No podía moverme. Ni respirar. Nada. Aunque aún podía ver. 
Intenté gritar a mis padres, pero no pude. Me había quedado sin voz. "¿Que me está pasando?" me pregunté. Durante un momento pensé que había muerto. Que había muerto por culpa de Monster Necklace. Solo lo pensé. Pero cuando una luz blanca apareció ante mis ojos y me engulló entera, me lo creí.

Pronto sexta parte.

martes, 8 de noviembre de 2011

La Princesa Espectral cap.4

Aqui esta. La cuarta parte de La Princesa Espectral. Este capitulo se lo dedico a Iker. Espero que os guste :) 

-Riiiiiiiiiiiiiiiiiiing
La sirena para ir a casa hizo su gran intervención, alegrando así los corazones de todos los alumnos del instituto. 
-¡Por fin!-me dijo Ezequiel levantándose de su silla y estirándose-¿No te parece que la clase de Sociales se ha hecho larguísima?
-No-le respondí-me gusta Sociales.
-Bueno…a mi también. Es solo que…
-Anda, déjalo-le respondí recogiendo mi mochila.
Ezequiel también cogió su mochila y me siguió hasta el pasillo. Nuestra clase era la que estaba más lejos de la salida. Pero no es que me importara mucho. Me gustaba pasear por los pasillos del instituto. 
-¿A que colegio ibas antes?-le pregunté a Ezequiel quien no se apartaba de mi lado.
-Oh…hummm…pues iba al…al…
-¿No sabes a que colegio ibas?
-No me acuerdo del nombre-dijo él con una sonrisa fingida.   
-¿En que pueblo estaba?¿O ciudad?
-Pues…estaba en…¡Barcelona!
-¿Barcelona?
-Si.
-No pareces muy seguro de lo que dices.
-Bueno...es que son cosas que quiero olvidar ¿sabes?
-Ya, claro-dije yo aunque estaba segura de que Ezequiel ocultaba algo.
Cuando faltaban unos metros para llegar a la salida, empecé a sentir como si alguien nos estuviera siguiendo. Era una sensación muy clara. Aunque no podía oírlas, sentía sus pisadas detrás de nosotros. Creo que Ezequiel también lo sentía porque se puso tenso de repente. Se acerco a mí y me empujó contra la pared para que me detuviera. Hizo como si me susurrara algo al oído. Pero en realidad estaba intentando ver quien nos seguía. Yo también miré disimuladamente. 
-Hola-dijo alguien que se encontraba detrás de nosotros.
Ezequiel y yo ahogamos un grito. Era Iker. "¿De donde ha salido este?" pensé con el corazón apunto de estallar por culpa del susto.
-Lisa no nos habías contado que tenias novio-dijo Sara saliendo de detrás de Iker.
Sara es la novia de Iker y la líder de las pijas de primero de ESO. La verdad es que no entiendo como una persona de tan buen corazón como Iker puede salir con una arpía, manipuladora, babosa asquerosa (podría seguir con los insultos pero ocuparía demasiadas paginas) como Sara. Es que esa chica es mala de nacimiento. De pequeñas éramos amigas. Las mejores amigas. Pero las ansias de popularidad y la superficialidad que ahora domina en el mundo, la transformó. Me dejó sola y se juntó con otras chicas (más guapas, fáciles de engañar y, sobretodo, mucho menos listas que yo) para formar el grupo de las que han sido las populares durante todos estos años (y lo siguen siendo). Lo único que quiere, es hacerme la vida imposible. Y lo peor de todo, es que Iker y yo seriamos amigos si no fuera por ella. Porque él le tiene miedo. Y cuando Sara le dice que no se acerque a mi, Iker no puede hacer más que obedecer. La última persona que no cumplió las normas de Sara, desapareció misteriosamente. Hay quien dice que Sara le tiene prisionero en su sótano y que le tortura cada noche. Y hay otros que dicen que se mudó a un pueblecito en las afueras por miedo a que Sara le pudiera hacer algo. Yo, personalmente, soy de las que defiende la primera teoría. 
-Ezequiel no es mi novio. Solo somos amigos.
-Ya, claro. Eso dicen todos ¿verdad Iker?
-¿Que?
-¡Iker! ¿No me estabas escuchando?-es imposible describir lo pija que sonaba su voz.
-Si que te escuchaba. Es solo que…que…me había despistado un momento.
-¡No te molestes! Mientes fatal-dijo Sara mientras se echaba el pelo hacia atrás- Y en cuanto a vosotros -se dirigía a Ezequiel y a mi- ya veréis cuando publique vuestro romance en el Facebook.
Nos sacó una foto con el móvil y se fue riendo macabramente. Al andar meneaba tanto el trasero, que parecía como si se lo estuviera sacudiendo para quitárselo de encima.
Me hubiera reído si no fuera porque quería matarla.
-Lo siento mucho chicos-dijo Iker- no debería haberlo permitido.
-Tranquilo-le contesté-no es culpa tuya.
-¡Chicos!¿que hacéis todavía aquí?-Carlos salió de entre las sombras como un fantasma (para mi no fue ninguna novedad, siempre me hacia lo mismo)-el conserje está a punto de cerrar la puertas.
-Ya, pero queríamos…hablar contigo-dio Ezequiel-bueno, en realidad, Lisa quería hablar contigo.
-¿Que?-dije sorprendida y Ezequiel me dio un codazo-¡Ah si! Es verdad-disimulé.
-¿Y que querias decirme?
-Bueno os dejamos solos-dijo Ezequiel y se fue corriendo con Iker.
"¡Sera…!" pensé.
-¿Y bien?-dijo Carlos sonriendo.
-Pues…quería…preguntarte…si tenemos deberes para mañana.
-No, se supone que lo teníais que acabar en clase.
-Ah, sí. Es verdad. Bueno, pues, adiós.
Y cuando estaba a punto de marcharme…
-Lisa…-dijo Carlos como diciendo "aun no he acabado contigo".
-Si-respondí con un tono más agudo de lo normal.
-Tu sabes que…
-…puedo contarte lo que sea. Lo se.
-No lo dudes ni un segundo.
-Pero, hay algo que no entiendo.
-¿Que?
-¿Por que te interesa tanto lo que me pase o lo que me deje de pasar?
-Es lo que tiene ser profesor. No puedo evitarlo. ¿No quieres que lo haga?
-No se.
-Yo tampoco.
-Bah, déjalo. ¿Hasta mañana?
-Supongo.
Dicho esto, Carlos se fue hasta su coche y emprendí camino hasta mi casa. 
Al doblar la esquina, vi a Ezequiel corriendo como un poseso. Parecia preocupado. Como si hullera de algo. Algo en mi interior me dijo que le siguiera. Y así lo hice.
Ezequiel giro a la izquierda. "Por que habrá girado hacia un callejón sin salida" pensé. Pero lo seguí igualmente. Y al girar a la izquierda…
-¿Pero que…?