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miércoles, 14 de diciembre de 2011

Cuentan por los pasillos...

Esta es la segunda historia que publico hoy. Es que estoy triste y cuando estoy triste me inspiro más fácilmente.Es una historia sin continuación. Puede que más adelante cuelgue más como esta.

En mi instituto se cuentan muchas historias. Desde profesores muertos por el error de un alumno en el laboratorio los cuales vagan por el instituto en forma de espíritus y por la noche matan a alumnos que pasan por allí, hasta muertes súbitas de alumnos en pleno examen. Hay un poco de todo. Podría recopilarlas todas y crear un Best Seller. Pero hoy solo voy a contar una. La historia de un chico con poca suerte en el amor.
Sara Martín era un estudiante de tercero de ESO. Acababa de mudarse y no conocía a nadie. Era muy guapa y con carisma. Esas cualidades la ayudaron a ganarse un lugar en su clase. Al menos entre los chicos.
Como ya he dicho no conocía a nadie y por eso se pasaba los patios sola observando a los demás mientras se reían con sus amigos. 
Pero un día un chico, que parecía ser un año o dos más mayor que él, se le acercó y dijo.
-¿Quieres compañía, preciosa?
-¿Depende de a que te refieras?-contestó ella- Ni siquiera te has presentado.
-Sí es verdad. Soy un maleducado. Me llamo Jake. 
-Así está mejor. Yo me llamo…
-…Sara Martín, lo se. Bueno ¿puedo hacerte compañía?
-Humm…esta bien.
Sara y Jake hablaron durante lo que quedó de patio y descubrieron que tenían mucho en común. A los dos les gustaba dibujar, cantar, escuchar música y las historias de miedo.
Pasaron los días y Sara y Jake se hicieron muy amigos. Puede que demasiado amigos. Jake empezó a enamorarse de Sara. Aunque tenia miedo de confesar su amor porque sabia que Sara no sentía lo mismo.
Pero un día decidió probar suerte. Al terminar las clases, se llevó a Sara a una pequeña plaza que había al lado del instituto y allí dio el primer paso
-Sara, hace y anuos mese que somos amigos ¿no es así?
-Sí. Tu eres mi mejor amigo, Jake.
-Pues esa es la cuestión. Sara, yo no quiero seguir siendo solo tu amigo. Te quiero Sara, como algo más que amigos. ¿Que me dices? ¿Quieres salir conmigo?
-Jake, yo…-a Sara le costaba encontrar las palabras. No quería herir a su amigo- Lo siento pero…no siento lo mismo. Aunque quiero que sigamos siendo amigos. ¿Vale?
-Esta bien-dijo Jake fingiendo despreocupación- Amigos entonces.
-Sí.
Sara pensó que después de ese momento tan embarazoso todo volvería a la normalidad. Pero no fue así.
Jake empezó a faltar a clase. Primero un día a la semana. Después dos. Tres. Cuatro. Hasta que llegó un momento en el que no asistió más a clase.
Sara empezó a preocuparse y decidió preguntarle a la directora.
-Perdone-dijo Sara entrando en el despacho de la directora.
-¿Sí?-respondió la directora.
-¿Puedo hacerle una pregunta? Es sobre un alumno.
-¿Que alumno es ese?
-Jackson Sergés. Verá hace días que no asiste a clase y…
-Déjame que lo compruebe-la directora miró en su enorme ordenador- ¿a que curso va?
-A cuarto de ESO.
-Que raro…Aquí no sale ningún Jackson Sergés. Espera voy a mirar si… ¡Ajá! Aquí está. Jackson Sergés. Efectivamente va a cuarto de ESO…mejor dicho, IBA a cuarto de ESO.
-¿Como que iba?
-Jackson Sergés venia a set instituto hace veinte años. Ahora señorita vallase de aquí antes de que me enfade por haberme molestado con sus tonterías.
-Pero es imposible. Si estaba conmigo.
-¡Vallase!
Sara se fue. No porque estuvieran a punto de ponerle un amonestación por haberle gastado una broma (que no era broma en absoluto) a la directora. Tenia que ir a la biblioteca. Tenia que comprobar si la teoría que le rondaba en la cabeza era verdad. La directora no había mencionado nada pero todos esos años de afición a las historias de miedo tendrían que haberle servido para algo.
-¿Tiene usted periódicos de hace  veinte años?-le preguntó a la bibliotecaria.
La pregunta le sonaba estúpida hasta a ella. ¿Como iban a guardar periódicos de hace veinte años? Pero la bibliotecaria l sorprendió preguntando:
-¿De que dia?
-Todos los que tenga.

Pasaban las horas y Sara se había leído la mitad de los periódicos que la bibliotecaria le había dado. Y por fin llegó al que ella había estado buscando. 
Casi ala final de todo se podía leer el titular: "Encuentran a adolescente ahorcado en un instituto". Y más abajo ponía: "Amigos de la víctima declaran que unos días antes de suicidarse, le había declarado su amor a un de sus amigas y esta le había rechazado. Añaden que el joven les había dicho el mismo día del trágico suceso que y ano quería seguir viviendo más con ese dolor en el corazón". 
Sara no podía creerlo. A pié de pagina había una foto del difunto y era él. Era Jake. Pero si Jake había muerto entonces… ¿quien era el chico con el que había estado hablando el tiempo del patio desde hacia mese y al que había considerado su amigo? 

Unos días después Sara fue encerrada en un psiquiátrico ( porque por las noches hablaba sola, aunque ella decía que estaba con un amigo que venia a visitarla. Pero cuando sus padres hachaban una ojeada no había nadie) en el que pasó sus últimos meses de vida antes de ahorcarse en su habitación. Al parecer dejó una nota sobre su cama diciendo: "Papa, mama, no os preocupéis. Me ha pedido si quería salir con el. Esta vez le he dicho que sí. Pero algún día volveré. Y si os preguntáis de don de he sacado la cuerda os diré que me la ha traído un amigo".

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