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jueves, 22 de diciembre de 2011

Reflexión

Yo soy una chica que se pasa la mayor parte del día pensando. NO en el tuenti o en el facebook (que ni siquiera tengo) como casi toda la gente que conozco. Y creo que es mejor así. Aunque sea la única en todo el instituto que no tiene tuenti. Pero no me importa. ¿Por que no tengo tuenti ni facebook? Porque no y punto.
En estos últimos días antes de las vacaciones de Navidad, han pasado muchas cosas. Cosas que me han gustado y otras que no tanto. Supongo que pensareis que el que se hayan terminado las clases, esta en mi lista de cosas que me han gustado. Pues no. El simple hecho de pensar que tendré que aguantar a mis estúpidas primas casi cada día, me revuelve el estómago.
En muchas de mis reflexiones, me he sorprendido a mi misma. Nunca me había dado cuenta de lo sabia que puedo llegar a ser. Estas son algunas de ellas:

-Lunes, 19 de Diciembre.
Ese día no pasó nada en especial. ¡Ah sí! Tuve un examen de castellano. Era facilísimo. Por la tarde (como no tenia deberes y me aburría mogollón) me puse a hacer magdalenas de chocolate. ¡Y me quedaron de rechupete! Mi hermano se zampó media docena :) Reflexión del dia: Si te aburres, haz magdalenas.

-Martes, 20 de Diciembre.
Ese día fue muy triste. Una despedida me amargó el día. Odio las despedidas. Sobre todo si tengo que decir adiós a un amigo. Sabía que algún día tendría que despedirme de él. Pero es que el tiempo ha pasado tan rápido... Al principio me auto convencí de que no seria un adiós para siempre. El mundo es un pañuelo. Aunque mi amigo...pues...no estaba tan seguro de ello. Y cuando por la noche, tumbada en la cama (mi sitio preferido para reflexionar), me puse a pensar en ello, yo tampoco lo estuve. No me había parado a pensar que ya no volveria a verle en el colegio y no podria hablar más con él. No me habia parecido tan triste cuando me despedia de él en el instituto. Pero ahora... "La vida es un asco" recuerdo que pensé antes de quedarme frita. Aunque hay que ser obtimista. Me dijo que pondria comentarios en el blog. Ya veremos si lo hace... Reflexión del dia: Nunca digas "adios", di "hasta pronto" sinó lo pasaras fatal.

-Miércoles, 21 de Diciembre.
El miércoles todos los alumnos del instituto fuimos de excursion al cine a ver "Las aventuras de Tintin". Perdón, queria decir, "Les aventures del Tintin" ya que la película estaba en Catalán. En la sala me partia de risa porque una amiga mia que se sentaba a mi lado, no paraba de pensar en voz alta diciendo: "Por fa, que se siente aquí, por fa, por fa, por fa...". Se referia a un profesor que, según ella, es "lo más guapo que se pasea por la corteza terrestre". Claro, al final el profe no se sentó a nuestro lado. Y mi amiga se pasó lo que quedó de excursión enfurruñada. Reflexión del día: Impide que tus amigas se enamoren de alguien inalcanzable, y si puedes evitarlo, tu tampoco.

-Jueves, 22 de Diciembre (o sea, hoy)
Hoy ha sido el último dia de clase. Hemos cantado, bebido chocolate caliente ( y yo con una camisa blanca, menos mal que no ha habido ninguna desgracia al final) y nos han dado las notas. Y como estoy super orgullosa, voy a decir lo que he sacado: un BIEN, dos NOT y... ¡¡¡OCHO EX!!! ¡Estoy que no quepo en mi de alegria! Después del instituto he ido a recoger a mi hermanito al colegio y a ver a mis profesores del año pasado. Mi ex-tutora me ha dicho que no me reconocia sin las gafas. Como ahora llevo lentillas. Ja, ja. Reflexión del día: el instituto no es tan dificil como creia y... ¡estoy guapisima sin gafas!

Bueno, pues hasta aquí mis reflexiones. Lo se son muy de cachondeo pero... es que yo soy así :)

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Cuentan por los pasillos...

Esta es la segunda historia que publico hoy. Es que estoy triste y cuando estoy triste me inspiro más fácilmente.Es una historia sin continuación. Puede que más adelante cuelgue más como esta.

En mi instituto se cuentan muchas historias. Desde profesores muertos por el error de un alumno en el laboratorio los cuales vagan por el instituto en forma de espíritus y por la noche matan a alumnos que pasan por allí, hasta muertes súbitas de alumnos en pleno examen. Hay un poco de todo. Podría recopilarlas todas y crear un Best Seller. Pero hoy solo voy a contar una. La historia de un chico con poca suerte en el amor.
Sara Martín era un estudiante de tercero de ESO. Acababa de mudarse y no conocía a nadie. Era muy guapa y con carisma. Esas cualidades la ayudaron a ganarse un lugar en su clase. Al menos entre los chicos.
Como ya he dicho no conocía a nadie y por eso se pasaba los patios sola observando a los demás mientras se reían con sus amigos. 
Pero un día un chico, que parecía ser un año o dos más mayor que él, se le acercó y dijo.
-¿Quieres compañía, preciosa?
-¿Depende de a que te refieras?-contestó ella- Ni siquiera te has presentado.
-Sí es verdad. Soy un maleducado. Me llamo Jake. 
-Así está mejor. Yo me llamo…
-…Sara Martín, lo se. Bueno ¿puedo hacerte compañía?
-Humm…esta bien.
Sara y Jake hablaron durante lo que quedó de patio y descubrieron que tenían mucho en común. A los dos les gustaba dibujar, cantar, escuchar música y las historias de miedo.
Pasaron los días y Sara y Jake se hicieron muy amigos. Puede que demasiado amigos. Jake empezó a enamorarse de Sara. Aunque tenia miedo de confesar su amor porque sabia que Sara no sentía lo mismo.
Pero un día decidió probar suerte. Al terminar las clases, se llevó a Sara a una pequeña plaza que había al lado del instituto y allí dio el primer paso
-Sara, hace y anuos mese que somos amigos ¿no es así?
-Sí. Tu eres mi mejor amigo, Jake.
-Pues esa es la cuestión. Sara, yo no quiero seguir siendo solo tu amigo. Te quiero Sara, como algo más que amigos. ¿Que me dices? ¿Quieres salir conmigo?
-Jake, yo…-a Sara le costaba encontrar las palabras. No quería herir a su amigo- Lo siento pero…no siento lo mismo. Aunque quiero que sigamos siendo amigos. ¿Vale?
-Esta bien-dijo Jake fingiendo despreocupación- Amigos entonces.
-Sí.
Sara pensó que después de ese momento tan embarazoso todo volvería a la normalidad. Pero no fue así.
Jake empezó a faltar a clase. Primero un día a la semana. Después dos. Tres. Cuatro. Hasta que llegó un momento en el que no asistió más a clase.
Sara empezó a preocuparse y decidió preguntarle a la directora.
-Perdone-dijo Sara entrando en el despacho de la directora.
-¿Sí?-respondió la directora.
-¿Puedo hacerle una pregunta? Es sobre un alumno.
-¿Que alumno es ese?
-Jackson Sergés. Verá hace días que no asiste a clase y…
-Déjame que lo compruebe-la directora miró en su enorme ordenador- ¿a que curso va?
-A cuarto de ESO.
-Que raro…Aquí no sale ningún Jackson Sergés. Espera voy a mirar si… ¡Ajá! Aquí está. Jackson Sergés. Efectivamente va a cuarto de ESO…mejor dicho, IBA a cuarto de ESO.
-¿Como que iba?
-Jackson Sergés venia a set instituto hace veinte años. Ahora señorita vallase de aquí antes de que me enfade por haberme molestado con sus tonterías.
-Pero es imposible. Si estaba conmigo.
-¡Vallase!
Sara se fue. No porque estuvieran a punto de ponerle un amonestación por haberle gastado una broma (que no era broma en absoluto) a la directora. Tenia que ir a la biblioteca. Tenia que comprobar si la teoría que le rondaba en la cabeza era verdad. La directora no había mencionado nada pero todos esos años de afición a las historias de miedo tendrían que haberle servido para algo.
-¿Tiene usted periódicos de hace  veinte años?-le preguntó a la bibliotecaria.
La pregunta le sonaba estúpida hasta a ella. ¿Como iban a guardar periódicos de hace veinte años? Pero la bibliotecaria l sorprendió preguntando:
-¿De que dia?
-Todos los que tenga.

Pasaban las horas y Sara se había leído la mitad de los periódicos que la bibliotecaria le había dado. Y por fin llegó al que ella había estado buscando. 
Casi ala final de todo se podía leer el titular: "Encuentran a adolescente ahorcado en un instituto". Y más abajo ponía: "Amigos de la víctima declaran que unos días antes de suicidarse, le había declarado su amor a un de sus amigas y esta le había rechazado. Añaden que el joven les había dicho el mismo día del trágico suceso que y ano quería seguir viviendo más con ese dolor en el corazón". 
Sara no podía creerlo. A pié de pagina había una foto del difunto y era él. Era Jake. Pero si Jake había muerto entonces… ¿quien era el chico con el que había estado hablando el tiempo del patio desde hacia mese y al que había considerado su amigo? 

Unos días después Sara fue encerrada en un psiquiátrico ( porque por las noches hablaba sola, aunque ella decía que estaba con un amigo que venia a visitarla. Pero cuando sus padres hachaban una ojeada no había nadie) en el que pasó sus últimos meses de vida antes de ahorcarse en su habitación. Al parecer dejó una nota sobre su cama diciendo: "Papa, mama, no os preocupéis. Me ha pedido si quería salir con el. Esta vez le he dicho que sí. Pero algún día volveré. Y si os preguntáis de don de he sacado la cuerda os diré que me la ha traído un amigo".

La Princesa Espectral cap.7

Bueeeeeeeeeno aquí está  el capitulo siete. Ya avisé de que tardaría en colgarlo y di una excusa. Pero bueno. Se lo dedico a Gabriela, Xisca y Raquel, las mejores amigas del mundo  :)

Corbus y yo seguimos caminando por el largo pasillo. Pasábamos por delante de muchas puertas. Cada una tenia un titulo que, como en muchas otras series, estaba en inglés. "A Carlos le encantaría esto" pensé "Disfrutaría echándome en cara que no se lo que significan".
Al final del pasillo había una enorme puerta con el titulo: Library. Yo esperaba encontrarme una simple biblioteca colma que hay en el instituto: una par de mesas, ordenadores y cinco o seis estanterías repletos de libros. Pero no. Detrás de la puerta no había una biblioteca. Allí, enfrente de mis ojos, estaba el paraíso. Bueno. Es el paraíso para alguien a quien le guste tanto leer como a mí.
Esa habitación era tan grande como un campo de fútbol. Las paredes estaban forradas de estanterías de unos diez metros llenas hasta los topes de libros. Allí dentro debían de estar concentrados todos los libros escritos hasta ahora. Y en el centro de la habitación, dos grandes sofás de cuero rojo bastante antiguos, una mesita de madera entre ellos que tenia una pila de libros encima de ella.
-Siéntate Violet-me dijo Corbus.
Yo me senté con mucho cuidado por si acaso los sofás prehistóricos decidían jugarme una mala pasada.
-Lo primero que voy a  hacer es preguntarte…¿que son los Cazadores de Sombras?
Me hundí en el sofá a modo de respuesta. No tenia ni idea.
-No ¿verdad? ¿Lo ves como no lo sabes todo?
-¡¿Como voy a saberlo si en la serie nunca lo han dicho?!
-Vale, tranquila. Yo te lo explico. Es una especie de historia de amor. Tu sabes que los espectros atacan a los humanos para robarles sus almas y volver a la vida ¿no?
-Sí.
-Y que los Cazadores de sombras…
-…son unos humanos con poderes especiales que les permiten eliminar a los espectros y proteger a los humanos. A parte de que pueden tele transportarse, levitar, controlar l amante de los espectros o de cualquier otra cosa. 
-Si que es verdad que sabes bastante de Monster Necklace.
-¡Vaya, por fin te has dado cuenta!
-Pues habiendo aclarado esto, te cuento la historia. Hace cientos de años, un pequeño pueblo italiano fue atacado por unos espectros que arrasaron con todo. El pueblo quedó desierto y los espectros llenos aunque, afortunadamente, no consiguieron volver a la vida. Mientras los demás espectros se iban a arrasar otro pueblo, uno de ellos olfateó un alma viva y fue a buscarla. Y en una pequeña casita, encima de una cama y envuelto en mantas, encontró un bebé, de no muchos días de vida, llorando desconsoladamente. Estuvo a punto de quitarle su joven alma. Pero al mirar a los ojos a ese infante, quedó paralizado. Esos ojos almendrados tan grandes y brillantes le recordaron a alguien. ¿Sabes a quien?
-¿A quien?
-A su mujer. Al mirarle a los ojos recordó que su mujer estaba embarazada cuando el murió. Y también recordó que esa era su antigua casa. Ese bebé era su hijo. ¿Y que padre en su sano juicio mataría a su hijo? Y sabiendo que los espectros podrían volver, tenia que protegerle.
-¿Y que hizo?
-Pues se metió dentro de él. Los espectros, para robarles el alma a los humanos se meten dentro de ellos. Pues ese espectro hizo lo mismo pero en lugar de comerse su alma, se fusionó con ella. Él creía que desde el interior de su hijo podría protegerle. Pero hizo mucho más. Al fusionarse con el alma del niño la transformó por completo. Y no solo su alma, todo su cuerpo cambió. Se volvió más resistente. Mucho más fuerte. Hasta el punto que nada podía hacerle daño. Aunque le disparasen mil veces, le tiraran por un precipicio o cualquier burrada que se te ocurra, él no moriría. Y claro como su estructura molecular y ano era la de un humano cualquiera, la de sus descendientes tampoco. 
-Entonces ¿ese bebé fue el primer Cazador de Sombras? 
-Exacto.
-Y él se convirtió en inmortal, por eso los Cazadores de Sombras lo son también.
-Bueno…
-Bueno ¿que?
-No son del todo inmortales.
-¿Que?
-Aunque sean medio espectros, también son medio humanos. Y los humanos son mortales.
-¿Y como se les puede matar?
-Verás ese bebé llevaba puesto un collar cuando su padre se fusionó con él. Y no se muy bien por que, después de haberse transformado, su alma se metió en ese collar. Desde ese momento estaba vinculado a ese collar. Si se lo quitaran moriría al instante. Ademas en ese colar se encontraban sus poderes. Y puede que te parezca extraño pero los Cazadores de Sombras, nacen con ese collar puesto, porque allí dentro se encuentran su alma y sus poderes. Quitarle el collar a un Cazador de Sombras es la única manera de matarle, porque , como ya te he dicho, son medio humanos, y los humanos no pueden vivir sin alma.
-Vaya. Es un poco ridículo que tu vida dependa un un collar.
-¿Ridículo? puede ¿real? mucho.
-Corbus...- dijo una voz que salía de entra las sombras.
-¡Margaret!¡No me des esos sustos mujer!¡Que ya no estoy para sobresaltos!
La mujer a la que pertenecía la voz salió a la luz y se sentó a mi lado. Era una anciana. Llevaba puesto un vestido del siglo XVIII blanco con unas flores estampadas de color beis en la parte de abajo.
-Te lo mereces por no haberme dicho que tenemos visita.
-Violet, esta es mi esposa Margaret. Margaret, esta es Violet.
-Encantada de conocerte Violet.
-Igualmente- respondí cortesmente. 
-¿que querías Margaret?- preguntó Corbus como si le molestara la presencia de su mujer.
-Nada. Es solo que os he estado escuchando y quería decirte que te dejes de rollos de una vez y que le cuentes a esta pobre niña lo que de verdad le interesa.
-¿Y que es?
-Quién es y qué hace aquí.

Pronto (bueno, cuando pueda) capitulo 8

viernes, 25 de noviembre de 2011

La Princesa Espectral cap.6

Bueno, aquí está. El capítulo 6 de La Princesa Espectral. Lo se, he tardado mucho en colgarlo para lo corto que es. Pero tengo una excusa que explicaré al final. Ahora, a leer el capitulo. Se lo dedico a mis dos profesores que hoy es su santo.

Al abrir los ojos, pensé: "Sí. Definitivamente, he muerto". 
Todo a mi alrededor era de color blanco. No se veía nada más. Una puerta. Una ventana. Alguien. Nada. Delante, atrás, a la derecha e izquierda, todo era blanco.
Decidí levantarme del suelo y caminar. Aunque no sabia si caminaba hacia dónde caminar. Podría estar andando en círculos y ni enterarme.
Estuve un buen rato caminando. Pensaba en el colegio, en que no había terminado los deberes, en si el profe de naturales ya había corregido los exámenes…en resumen: pensaba en cosas en las que, alguien normal, no pensaría si estuviera en mi situación. Pero, a estas alturas, ya os habréis dado cuenta, de que yo no soy "alguien normal".
Seguía pensando en cosas sin sentido cuando, a unos treinta metros vi una silueta. Parecía un hombre. 
Corrí hacia él sin pararme a pensar si era amigo o enemigo.
A medida que me fui acercando, pude observar que se trataba de un  señor mayor, con una larga barba blanca y vestido con una túnica blanca. 
-Hola-dijo cuando me paré delante de él-¿como estás?
-Confusa.¿Quien es usted?
-Me llamo Corbus. 
-¿He muerto, Corbus?
-¡Pues claro que no! Solo te has tele transportado, Violet.
-¿Tele transportado? espera…¿como me has llamado?
-Violet. Ese es tu nombre.
-No. Yo me llamo Lisa.
-¿Estas segura?
Corbus hizo unos movimientos con las manos y, delante de mi, apareció un espejo. Me acerque a él despacio. Pero, en lugar de lo que cabria esperar al mirarse en un espejo, lo que vi, no fue mi propio reflejo. 
Mi pelo liso suelto, se había convertido en dos trenzas que me colgaban encima de los hombros. Mi camisa a cuadros y mis pantalones de color beis, se habían convertido en un mono vaquero con un jersey rojo debajo. Mis gafas, había desaparecido. Y mi ojos, habían pasado de ser marrones a ser azules. Au que el mayor cambio fue, que ya no era de carne y hueso. Todo mi cuerpo, todo, parecía estar dibujado en un papel. Como un dibujo animado.
Ese no era mi reflejo. Pero sabia a quien pertenecía. 
-Soy…soy Violet. 
-Sí. La coprotagonista de Monster Necklace, por lo que tengo entendido.
-Pero ¿como?…
-Ven. Pasemos dentro y te lo explicaré todo.
Corbus volvió a mover las manos y, por arte de magia, apareció una puerta que este abrió. Con un gesto, me indico que pasara.
Al otro lado de la puerta, había un pasillo larguísimo. A la izquierda, había una pared, llena de retratos y fotografías de gente que no había visto en la vida. A la derecha, casi no había pared. Solo unas columnas que, entre ellas, dejaban ver un espectacular cielo azul. Si se sacaba un poco la cabeza, se podía comprobar que ese castillo (o lo que fuera) estaba flotando en el aire, ya que, debajo de él, se podían ver los espectaculares rascacielos, de la que yo suponía, era la ciudad donde transcurría mi amada serie, Monster Necklace.
-Espectacular ¿verdad?
-Sí. ¿Donde estamos?
-Este es el castillo del Rey y la Reina Espectral. Bueno, mi castillo y el de mi mujer.
-¿Tu eres el Rey Espectral?
-Sí. Pero supongo que no tienes ni idea de que es el "Rey Espectral".
-No. La verdad es que no lo había oído nunca. En Monster Necklace no sales.
-Eso es porque ellos no saben que existo.
-¿Quienes?
-Los Cazadores de sombras. Y sabes quienes son ¿no?
-Pues claro que si. Yo lo se TODO de Monster Necklace.
-Pues si lo sabes todo no me será muy difícil explicarte por qué Charlie y tu soy los únicos que pueden salvar este y los demás universos de las garras de Stromboli.

MI EXCUSA: aparte de escribir esta historia para el blog, estoy haciendo otra versión de La Princesa Espectral, para presentarla al concurso de la editorial Everest. Y sólo tengo hasta el 30 de diciembre para escribir más de 200 paginas. Y solo llevo 11. Así que no me culpéis si tardo mucho en subir el cap.7 :)

domingo, 13 de noviembre de 2011

La Princesa Espectral cap.5

¿He dicho alguna vez que odio los exámenes? No, ¿verdad? Pues lo digo ahora. Me ocupan muchísimo tiempo. Tiempo que podría utilizar para escribir en el libro. Bueno, da igual. Aquí esta la quinta parte de La Princesa Espectral. Que lo disfrutéis :) Por cierto, se lo dedico a mis papis.

Al llegar a mi casa sobre las tres y media de la tarde, todo era normal. De echo, demasiado normal. No se oía ni una mosca. Era extraño que mi hermano, Marc, no estuviera viendo la televisión. Ni tampoco se oía a mi padre roncar desde su habitación.
Dejé la mochila sobre el sofá y me fui a la cocina. Lo primero que vi fue que la mesa estaba puesta pero solo para una persona. En un plato había un filete con patatas bastante apetitoso. "Supongo que es para mi" pensé. Después me fijé en que al lado del plato había un trozo de papel escrito.
Hemos ido a comprar con tu hermano. La comida está servida. 
Llegaremos un poco tarde porque seguro que tu hermano querrá
montar en el tiovivo un par de veces. Y ademas yo quiero ir 
a visitar a la abuela y tu padre también.
Te quiere, Mamá.
Típico de mis padres. Ellos se van de fiesta con mi hermano y yo me quedo sola en casa. Sola, con la tele solo para mi, con una nevera llena a mi disposición, si nadie (Marc) que me cambie de canal porque quiere ver "Bob Esponja"… ahora que lo pienso no esta tan mal quedarse sola. Pero que nada mal. 
Después de haberme comido el filete (estaba de rechupete) me dispuse a ver Monster Necklace. Solo faltaban unos minutos para que empezara. El tiempo justo para prepararme un bol entero de palomitas. Hecho esto me senté en el sofá y me preparé para disfrutar de mi serie favorita."Cinco…" me dije a mi misma "…cuatro…tres…dos…"
-Y ahora…-empezó a hablar la voz que presenta las series en Disney Channel-…Art Atack.
Mi mente no reaccionó y por lo tanto, mi cuerpo tampoco. No pude evitar que se me cayera el bol de palomitas al suelo. Sentía como si me hubiesen apuñalado justo en el centro de mi, ahora roto, corazón.
-¿Uno?- dije antes de romper a llorar.
No me lo podía creer. Primero, Ezequiel desaparece en ese callejón y después desaparece Monster Necklace. ¿Que estaba pasando?¿Es que el mundo se había vuelto aun más loco? 
Apagué el televisor y me fui a mi habitación sin pensar en la bronca que me iba a echar mi madre cuando viera todas esas palomitas tiradas por el suelo. En ese momento no pensaba en nada. Me había convertido en una especie de zombie. Ni siquiera podía andar. Me iba arrastrando como si estuviera a punto de desmayarme. De echo lo estaba. Pero estaba intentando encontrar fuerzas para hacerlo sobre mi cama. Pero fue imposible. Justo antes de abrir la puerta de mi habitación me desplomé en el suelo. No tenia fuerzas ni ánimos para levantarme. Y todo se quedó oscuro.
Mientras estaba en ese trance, soñé que Charlie (el protagonista de Monster Necklace) estaba luchando contra Stromboli (el malo maloso de la serie), que tenia agarrada a Violet (la coprotagonista y mejor amiga de Charlie) del cuello y la apuntaba con su varita mágica.
-Corpus Translatum- dijo Stromboli.
Y Violet desapareció. Charlie cayó rendido al suelo y empezó a llorar. Después todo se fundió en una luz blanca que me envolvía. Era cálida y maternal. Me acariciaba y me decía "Lisa, vuelve conmigo" con una voz muy parecida a la de mi madre. Era muy parecida a la de mi madre porque era mi madre quien lo decía.
Al despertar, lo primero que vi, fue a mi madre llorando y sujetándome la cabeza.
-¡Sergio!¡Ven se ha despertado!-gritó mi madre (Sergio es mi padre)- Tranquila mi amor, te pondrás bien.
Esperaba que así fuera, porque en ese momento, me sentía como si hubiera estando dando vueltas sobre mi misma. Lo veía todo borroso, aunque pude distinguir a mi padre subiendo a toda prisa las escaleras.
-¿Que te ha pasado, cielo?-dijo mi madre entregándome un vaso de agua, mientras mi padre me ayudaba a levantarme.
-Pues que…después de comer me fui a mirar Monster Necklace y…y…-rompí a llorar solo con pensar lo que estaba a punto de decir y ya no fui capaz de articular las palabras.
Aunque mi padre pareció comprenderlo porque soltó un "Oh". Mi madre me abrazó y dijo:
-Lo siento mucho, Lisa. Se que era tu serie favorita. Pero no hay porque llorar por eso. Es una tontería.
Mi padre se dio un manotazo en la cara como diciendo: "la que ha liado…". Y tenia razón.
-¡¿Un tontería?!-grité mientras apartaba a mi madre de mi-¡Monster Necklace no es ninguna tontería, mama!¡¿Como has podido decir algo así?!
Dicho esto, me encerré en mi habitación. Me tiré encima de la cama y empecé a llorar de nuevo. Mi madre no me entendía. Ni tampoco quería hacerlo. Aunque, la verdad era que, en parte, tenia razón. Era una ridiculez llorar por una simple serie de televisión. Pero esa simple serie, era lo único por lo que seguía viviendo. Era lo único que de verdad me hacia feliz. No sabia porque. Pero así era. Mi felicidad, mi vida, mi alma, mi corazón… todo mi ser, dependía de esa serie. Cosa que a todo el mundo le parecía una ridiculez. De echo, a veces, hasta a mi me lo parecía. 
En ese mismo momento, tumbada en la cama, llorando desconsoladamente, me parecía ridículo. Pero no podía parar de llorar. Me habían roto el corazón. Y nada puede curar un corazón roto, salvo llorar y llorar. 
Pero entonces me asusté. Me asusté de verdad. El aire no me llegaba a los pulmones. No sentía los latidos de mi corazón. No podía moverme. Ni respirar. Nada. Aunque aún podía ver. 
Intenté gritar a mis padres, pero no pude. Me había quedado sin voz. "¿Que me está pasando?" me pregunté. Durante un momento pensé que había muerto. Que había muerto por culpa de Monster Necklace. Solo lo pensé. Pero cuando una luz blanca apareció ante mis ojos y me engulló entera, me lo creí.

Pronto sexta parte.

martes, 8 de noviembre de 2011

La Princesa Espectral cap.4

Aqui esta. La cuarta parte de La Princesa Espectral. Este capitulo se lo dedico a Iker. Espero que os guste :) 

-Riiiiiiiiiiiiiiiiiiing
La sirena para ir a casa hizo su gran intervención, alegrando así los corazones de todos los alumnos del instituto. 
-¡Por fin!-me dijo Ezequiel levantándose de su silla y estirándose-¿No te parece que la clase de Sociales se ha hecho larguísima?
-No-le respondí-me gusta Sociales.
-Bueno…a mi también. Es solo que…
-Anda, déjalo-le respondí recogiendo mi mochila.
Ezequiel también cogió su mochila y me siguió hasta el pasillo. Nuestra clase era la que estaba más lejos de la salida. Pero no es que me importara mucho. Me gustaba pasear por los pasillos del instituto. 
-¿A que colegio ibas antes?-le pregunté a Ezequiel quien no se apartaba de mi lado.
-Oh…hummm…pues iba al…al…
-¿No sabes a que colegio ibas?
-No me acuerdo del nombre-dijo él con una sonrisa fingida.   
-¿En que pueblo estaba?¿O ciudad?
-Pues…estaba en…¡Barcelona!
-¿Barcelona?
-Si.
-No pareces muy seguro de lo que dices.
-Bueno...es que son cosas que quiero olvidar ¿sabes?
-Ya, claro-dije yo aunque estaba segura de que Ezequiel ocultaba algo.
Cuando faltaban unos metros para llegar a la salida, empecé a sentir como si alguien nos estuviera siguiendo. Era una sensación muy clara. Aunque no podía oírlas, sentía sus pisadas detrás de nosotros. Creo que Ezequiel también lo sentía porque se puso tenso de repente. Se acerco a mí y me empujó contra la pared para que me detuviera. Hizo como si me susurrara algo al oído. Pero en realidad estaba intentando ver quien nos seguía. Yo también miré disimuladamente. 
-Hola-dijo alguien que se encontraba detrás de nosotros.
Ezequiel y yo ahogamos un grito. Era Iker. "¿De donde ha salido este?" pensé con el corazón apunto de estallar por culpa del susto.
-Lisa no nos habías contado que tenias novio-dijo Sara saliendo de detrás de Iker.
Sara es la novia de Iker y la líder de las pijas de primero de ESO. La verdad es que no entiendo como una persona de tan buen corazón como Iker puede salir con una arpía, manipuladora, babosa asquerosa (podría seguir con los insultos pero ocuparía demasiadas paginas) como Sara. Es que esa chica es mala de nacimiento. De pequeñas éramos amigas. Las mejores amigas. Pero las ansias de popularidad y la superficialidad que ahora domina en el mundo, la transformó. Me dejó sola y se juntó con otras chicas (más guapas, fáciles de engañar y, sobretodo, mucho menos listas que yo) para formar el grupo de las que han sido las populares durante todos estos años (y lo siguen siendo). Lo único que quiere, es hacerme la vida imposible. Y lo peor de todo, es que Iker y yo seriamos amigos si no fuera por ella. Porque él le tiene miedo. Y cuando Sara le dice que no se acerque a mi, Iker no puede hacer más que obedecer. La última persona que no cumplió las normas de Sara, desapareció misteriosamente. Hay quien dice que Sara le tiene prisionero en su sótano y que le tortura cada noche. Y hay otros que dicen que se mudó a un pueblecito en las afueras por miedo a que Sara le pudiera hacer algo. Yo, personalmente, soy de las que defiende la primera teoría. 
-Ezequiel no es mi novio. Solo somos amigos.
-Ya, claro. Eso dicen todos ¿verdad Iker?
-¿Que?
-¡Iker! ¿No me estabas escuchando?-es imposible describir lo pija que sonaba su voz.
-Si que te escuchaba. Es solo que…que…me había despistado un momento.
-¡No te molestes! Mientes fatal-dijo Sara mientras se echaba el pelo hacia atrás- Y en cuanto a vosotros -se dirigía a Ezequiel y a mi- ya veréis cuando publique vuestro romance en el Facebook.
Nos sacó una foto con el móvil y se fue riendo macabramente. Al andar meneaba tanto el trasero, que parecía como si se lo estuviera sacudiendo para quitárselo de encima.
Me hubiera reído si no fuera porque quería matarla.
-Lo siento mucho chicos-dijo Iker- no debería haberlo permitido.
-Tranquilo-le contesté-no es culpa tuya.
-¡Chicos!¿que hacéis todavía aquí?-Carlos salió de entre las sombras como un fantasma (para mi no fue ninguna novedad, siempre me hacia lo mismo)-el conserje está a punto de cerrar la puertas.
-Ya, pero queríamos…hablar contigo-dio Ezequiel-bueno, en realidad, Lisa quería hablar contigo.
-¿Que?-dije sorprendida y Ezequiel me dio un codazo-¡Ah si! Es verdad-disimulé.
-¿Y que querias decirme?
-Bueno os dejamos solos-dijo Ezequiel y se fue corriendo con Iker.
"¡Sera…!" pensé.
-¿Y bien?-dijo Carlos sonriendo.
-Pues…quería…preguntarte…si tenemos deberes para mañana.
-No, se supone que lo teníais que acabar en clase.
-Ah, sí. Es verdad. Bueno, pues, adiós.
Y cuando estaba a punto de marcharme…
-Lisa…-dijo Carlos como diciendo "aun no he acabado contigo".
-Si-respondí con un tono más agudo de lo normal.
-Tu sabes que…
-…puedo contarte lo que sea. Lo se.
-No lo dudes ni un segundo.
-Pero, hay algo que no entiendo.
-¿Que?
-¿Por que te interesa tanto lo que me pase o lo que me deje de pasar?
-Es lo que tiene ser profesor. No puedo evitarlo. ¿No quieres que lo haga?
-No se.
-Yo tampoco.
-Bah, déjalo. ¿Hasta mañana?
-Supongo.
Dicho esto, Carlos se fue hasta su coche y emprendí camino hasta mi casa. 
Al doblar la esquina, vi a Ezequiel corriendo como un poseso. Parecia preocupado. Como si hullera de algo. Algo en mi interior me dijo que le siguiera. Y así lo hice.
Ezequiel giro a la izquierda. "Por que habrá girado hacia un callejón sin salida" pensé. Pero lo seguí igualmente. Y al girar a la izquierda…
-¿Pero que…?

domingo, 30 de octubre de 2011

La Princesa Espectral cap.3

Esta es la cuarta parte de La Princesa Espectral. He pensado que cada capitulo se lo dedicaré a alguien. Este se lo dedico a todos los profesores que leen esta historia :)

Normalmente, en el tiempo del patio, me voy a la biblioteca. Para estar tranquila. Pero ese día no tenia ganas de ir a ninguna parte. Prefería sentarme al lado de la barrera (que separa el interior del instituto de la carretera)y dejar que la ligera brisa me secara las lagrimas que empezaban a deslizarse tímidamente por mis mejillas. "No llores, Lisa" me dije a mi misma "es una tontería". Mis propias palabras me tranquilizaron un poco. Pero solo un poco.
Decidí sacar mi iPhone de la mochila y escuchar un poco de música. Le di al "play" y la canción You're my only shorty de Demi Lovato sonó en mis auriculares. Escuchar música siempre me relaja. Y en esta ocasión también. Aunque el relax duró poco.
Ezequiel se acerco a mi y se sento a mi lado.
-¿Es que no me vas a dejar en paz?-le dije.
-No-respondió.
-¿Por que?
-Porque quiero que seamos amigos.
-¿Enserio crees que con la vergüenza que me has hecho pasar voy a ser tu amiga?
-Ya lo se. Lo siento. No volveré a mirarte en clase. Lo prometo.
-¿Y por que quieres ser mi amigo?
-Porque… yo también era el ratito de la clase.
-¿Que?
-Yo también me sentaba en un rincón del patio y me ponía a escuchar música. Yo también era un friki y un ratito.
"¿Es que me lee la mente?" pensé.
-¿Y sabes porque?
-No
-Porque estaba loco por una serie de televisión.
-¿Que serie?-dije haciendo como si no me importara.
-Monster Necklace.
"¡Ay Dios mío!" pensé "¿Enserio ha dicho lo que creo que ha dicho?"
-¿Que?¿Te gusta Monster Necklace?-dije yo.
-No es que me gute…es que me apasiona.
-A mi también.
-¿Enserio?-dijo Ezequiel sorprendido.
-¡Si!
-Vaya. Nunca había conocido a nadie que le gustara.
-Ni yo.
-Entonces…ya tenemos algo en común.
-Si, es verdad
-Entonces…¿amigos?
-Ya tardabas en preguntarlo.
Nos dimos la mano (otra vez) y un escalofrío recorrió mi cuerpo. En otras circunstancias me abría extrañado que cada vez que le tocaba tuviera escalofríos. Pero estaba feliz. Había encontrado a alguien con quien podría hablar de mi serie favorita (y eso ya era mucho para mi) y eso era lo único que importaba en ese momento. Ni siquiera me di cuenta de que alguien nos estaba observando desde una de las ventanas del primer piso. Ni tampoco me di cuenta de que los ojos de Ezequiel habían pasado de ser azules a volverse negros como el carbón justo en el momento en el que me había dado la mano.

Pronto cap.4

viernes, 28 de octubre de 2011

La Princesa Espectral cap.2

Este es el segundo capitulo de La Princesa Espectral. Lo siento muuuuuuuuuuuuuuuuucho si hay faltas de ortografia :)

Las dos primeras horas de clase (Matemáticas y Naturales)se hicieron muy, pero que muy largas. No porque me aburran estas dos asignaturas, sino porque cada vez que el profesor de Naturales o la profesora de Matemáticas intentaba dar la clase, los tres o cuatro graciosos de turno, empezaban a cuchichear y el/la profesor/a se enfadaba y detenía la clase. Al final, hemos tenido el doble de deberes. Pero no era solo eso lo que hacia que las horas se me pasaran tan lentamente. Ezequiel también jugó un papel muy importante. No hablaba. No me molestaba. Nada de eso. Lo que hacia era tener sus ojos fijados en mi TODO EL RATO.
No podía concentrarme con esos preciosos ojos azules fijados en mi cogote. 
-¿Tienes algún problema?-llegué a preguntarle, harta de no poder enterarme de lo que es una molécula.
-No. ¿Por qué lo dices?-dijo él.
-Pues porque no dejas de mirarme.
-¿Es que no puedo?-dijo mirando con aires de seductor.
-Pues…
-Riiiiiiiiiiiiiiiiing
Antes de que pudiera terminar de regañarle, sonó la sirena."Por fin" pensé. Recogí mis cosas a la velocidad del rayo y salí al pasillo para dirigirme al aula nº 12. En el aula nº 12 es dónde hacemos la clase de inglés los que estamos en Secciones Europeas.
En la clase ya estaban todos los alumnos, hablando entre si. Yo me senté en mi sitio de siempre (en un rincón del aula) y esperé a que empezara la clase. Unos dos minutos después, entró por la puerta el profesor Carlos, tan sonriente como siempre. Al pasar por mi lado, me puso la mano en el hombro y dijo:
-¿Cómo estamos?  
-Mal -dije yo
-¿Y eso?
-Nada, Carlos. Nada.
-Tu sabes que a mi puedes contármelo ¿verdad?-dijo acercándose un poco a mi para que nadie lo oyera- no se lo diré a nadie.
-Sí, ya lo sé- dije sonriéndole, él hizo lo mismo y se dirigió hacia su mesa.
El profesor Carlos siempre me pregunta como estoy. Cada vez que nos vemos. Es que se preocupa por mi (dice él). Me ve triste e intenta ayudarme. La verdad es, que yo no le veo como a un profesor, sino como a un amigo. Pero, seamos sinceros, él puede escuchar mis problemas y puede intentar entenderlos, pero no lo conseguirá. No los entienden ni mis propios padres los va a entender él. Porque, a ver, ¿cómo le explicas a tu profesor de inglés que estas triste y no tienes amigos por culpa de una serie de televisión? ¡Me tomaría por loca si se lo contara! Pero yo se lo agradezco de todas formas ya que, al menos, me escucha.
-Muy bien-dijo Carlos-vamos a pasar lista. 
Justo en ese momento, alguien abrió la puerta.
-Oh no-dije yo (bajito para que nadie lo oyera)-Y yo que creía que me había librado.
Ezequiel había entrado en el aula. Se sentó a mi lado (¿Por que? No lo sé. Había muchas otras sillas libres) y sacó su libro de inglés.
-Siento el retraso, profesor. Es que me he perdido.
-No te preocupes. Tu eres Ezequiel ¿verdad?
-Exacto.
-Muy bien. Ahora pasaré lista. Mientras Lisa te dirá que lección nos toca hoy ¿verdad, Lisa?
-Claro-dije yo de mala gana. 
Abrí el libro de Carlos por la pagina que tenia como titulo: Comparatives and Superlatives. 
-¿Estas enfadada con migo?-dijo Ezequiel
-Un poco…-contesté
-¿Que he hecho?
-¿Por qué no parabas de mirarme en clase?¿Es que soy tan fea que hay que mirarme dos veces para creérselo?
-¡No!¡Claro que no!
-¿Entonces?
-Es que… lo siento vale. No creí que te molestaría tanto.
-Eso no responde a mi pregunta.
-No se porque te miraba ¿vale?
-¡¿Como que no sabes porque me mirabas?!
Sin darme cuenta elevé demasiado la voz y toda la clase se nos quedó mirando. Incluido Carlos.
-¿Estas bien Lisa?-dijo Iker, un chico que se sienta detrás de mi y que posiblemente sea el que mejor me cae de la clase.
-S-si -dije poniéndome roja como un tomate.
El resto de la clase, me lo pase reteniendo mis impulsos de pegarle dos tortas a Ezequiel (que por cierto seguía sin apartar la vista de mi cogote). Carlos nos miraba de reojo de vez en cuando. 
-Ezequiel ¿podrías prestarme atención a mi y no al cogote de Lisa?-dijo Carlos.
Todos se rieron y tanto yo como Ezequiel nos pusimos…rojos como un tomate, no, lo siguiente.
-Riiiiiiiiiiiiiiiiiing
Nunca me había alegrado tanto de que sonara la sirena.
Estaba muy enfadada. Nunca lo había estado tanto. Ese Ezequiel acababa de llegar y ya quería matarle. Estaba a punto de echarme a llorar de la rabia. Pero no quería llorar delante de Carlos. Otra vez no. Así que salí corriendo al patio. "Un poco de aire no me vendrá mal" pensé.

Pronto cap.3

jueves, 6 de octubre de 2011

La Princesa Espectral cap.1

Este es el capitulo 1 de La Princesa Espectral. No tiene mucho que ver con la primera historieta que publiqué. 

Palma de Mallorca (cinco días antes)

-¡Mama!¿Dónde están mis zapatos?-grité desde mi habitación.
-¿Has mirado debajo de la cama?-respondió mi madre desde la cocina.
-¡Sí!
-¿Y no están?
-¿No crees que si estuvieran ya los tendría puestos y no estaríamos teniendo esta conversación?
-¡Las he encontrado!
Bajé corriendo las escaleras. Estuve a punto de caer. Pero gracias a mi súper equilibrio logré no tropezar. Bueno, en realidad, sí me caí. Al llegar a la cocina, mi madre me estaba esperando con el par de zapatos que estaba buscando.
-¿Dónde estaban?-pregunté mientras me ponía los zapatos.
-Debajo de la mesa de la cocina.
-Ah, sí. Es verdad.
Entonces me acordé de que ayer, mientras cenaba, me quité los zapatos y los dejé bajo la mesa de la cocina. Supongo que mi madre también se acordó, porque estaba hecha una furia. Al ver que se avecinaban tormentas en esa zona, cogí la mochila y la merienda y partí camino al instituto. Fue un largo camino. Pero al final llegué.
Como siempre, fui la primera en entrar en clase. Todos los de mi clase estaban en el pasillo, hablando con sus amigos. Yo, personalmente, prefiero quedarme sentada en mi pupitre. Así no tenia que darme de empujones cuando sonaba la sirena pera llegar a mi sitio antes de que entrara el profesor o profesora. Ademas ¿con quien iba a hablar? No tengo demasiados amigos (por no decir que no tengo ninguno). Con las únicas que podría hablar serian mis primas. Pero cada vez que me cruzo con ellas, hacen como si no me vieran. Ellas son las populares. Y yo, una simple plebeya. Una empollona. Una friki. Nadie quiere acercarse a mi. Solamente me hablan, cuando necesitan algo de mi. Esto es por mi terrible obsesión con una serie de televisión llamada "Monster Necklace". A nadie que conozca les gusta. Aunque muchos ni la conocen. Pero yo sí. Y, llamadme loca pero, siento una extraña conexión con esa serie. Como si estuviéramos unidos por algo mucho más fuerte que mi afición hacia ella. Y por eso me consideraban una friki y una rarita. Por creer que estoy vinculada con esa serie. A veces creo, que a las únicas personas a las que les caigo bien en todo el instituto, son mis profesores. Básicamente porque soy la única que realmente les escucha en clase.
-Riiiiiiiiiiiiiiiing
Al sonar la sirena, todos corrieron a sus asientos, cual leones hacia sus presas. Dos minutos después, la señorita Carlota entró en la clase. Pero no entró sola. Iba acompañada de un chico. Un chico alto, de pelo castaño, ojos azules… una monada, vamos.
-Chicos, quiero presentados a Ezequiel. Estaré con nosotros durante lo que queda de año.
-Encantado de conocéros -dijo Ezequiel-¿Dónde me puedo sentar, señorita?
-A ver…-la señorita hizo un recorrido visual por toda la clase y dijo-allí detrás, al lado de Lisa.
"¿Que?" pensé. Pero no pude oponerme. En realidad no tenia motivos para hacerlo. 
Ezequiel se sentó a mi lado.
-Hola, me llamo Ezequiel ¿y tú?-me dijo.
-Lisa-respondí timidamente.
-Encantado de conocerte-dijo él mientras me tendía la mano.
-Igualmente.
Le di la mano y , solo con rozarla, un escalofrío recorrió mi cuerpo indicando, inconscientemente, que ese chico iba a jugar un papel muy importante en mi vida desde aquel momento. 

Pronto el cap.2.  :)

viernes, 30 de septiembre de 2011

La Princesa Espectral

Esta es una historia que he empezado a escribir hace poco. Esto es solo el prologo (por llamarlo de alguna manera). Seguiré escribiendo y pronto tendré hecho el capitulo1.

No sabia como diablos había llegado hasta esa especie de laboratorio. Lo último que recordaba era a uno de los secuaces de Stromboli dándome un golpe en la cabeza y acto seguido, despertarme en este siniestro lugar, atada a una mesa de laboratorio. "¡Demonios!¿Donde esta Charlie?¿Que le habrá hecho Stromboli?¿Y si le ha…? No, Lisa, no debes pensar en eso. ¿Pero y si…?¡No!" pensé.
-Cálmate, querida-dijo una voz muy familiar que salía de entre las sombras-no te haré nada. Siempre y cuando no me hagas enfadar.
La figura de mi interlocutor salió a la luz. Un hombre de unos cincuenta años, bajito, delgado como un palillo, calvo, vestido con una capa negra y con una expresión diabólica dibujada en su rostro se dirigió hacia mí. Era él. Mi raptor. La pesadilla de cualquier monstruo u fantasma. El malvado rey de las sombras, Valdimius Stromboli.
-¿Que quieres de mí?¿Y que le has hecho ha Charlie?.
-Querida no hablemos de Charlie ahora. Hablemos de negocios.
-¿Que negocios?¡Y deja de llamarme "querida"!
-Tranquila, preciosa…
"Pero como le odio" pensé "Ha pasado de querida a preciosa".
-Con negocios me refiero a tus poderes, Lisa.
Un escalofrío recorrió toda mi columna vertebral. ¿Como sabia lo de mis poderes? Todos prometieron guardar el secreto.
-¿Que poderes?-dije yo intentando que no se notara la mentira y diciéndome a mi misma que debería haber prestado mas atención en las clases de teatro.
-¡Vamos!¡Como si no lo supieras!-Stromboli se rió y después continuó-no puedes ocultarme nada, Lisa. ¿Es que no recuerdas que puedo leerte la mente?
-¿Como lo sabes?-me rendí.
-Porque era evidente que Charlie te elegiría a ti como la Princesa Espectral ya que, si no me equivoco, él es el Principe.
-¿Pero como lo sabes?¡Si no lo sabían ni sus propios padres!
-¡Porque esos poderes tendrían que pertenecerme a mí!-Stromboli se enfureció y tiró todo lo que se encontraba sobre la mesa de su izquierda, incluyendo un libro que parecía ser muy antiguo-¡Yo tendría que ser el Principe Espectral!¡El poder absoluto me pertenece por derecho!
-¡Eso no es verdad!
-¿Quieres que te lo demuestre?-dijo Stromboli, calmándose y sacando su característica mirada perversa.
Antes de que pudiera pronunciar palabra, Stromboli había cogido el libro que previamente había tirado al suelo en un ataque de rabia y había encontrado la pagina que quería enseñarme. El titulo era "La Familia Real". 
-Mira esta foto-me dijo Stromboli señalando la foto que daba comienzo a un largo texto-¿no te suenan de algo estas personas?
En efecto. Conocía de sobra a los integrantes de esa fotografía. Eran el Rey y la Reina Espectral, solo que unos cincuenta años más jóvenes. Pero hubo algo que me extrañó de esa foto. La Reina Espectral, tenia en sus brazos a un bebé.
-¿Qui-quien…?-murmuré.
-¿El bebé?-dijo Stromboli como si ya hubiera sabido de antemano que me iba a sorprender al ver a ese personaje-Ese bebé, es el único hijo del Rey y la Reina Espectral.

Aquí se acaba. Por ahora. Pronto el cap.1. Seguid atentos al blog :)